Como un toro de lidia que sale vivo de la arena tras una buena faena, el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández recibió el pulgar levantado de Donald Trump y, a finales del año pasado, salió de prisión, donde purgaba una condena de 45 años por narcotráfico. El mismo cargo por el que, en un relevo extrañamente coincidente, fue capturado y será procesado el dictador venezolano Nicolás Maduro.El expediente de Hernández en la Corte del Distrito Sur de Nueva York —la misma que armó el indictment contra Maduro—, al que tuvo acceso este diario, lo señala como uno de los mayores traficantes de cocaína contemporáneos, quien, valiéndose de su rol como jefe de Estado, usó a su país como trampolín para ingresar ilegalmente toneladas de droga a Estados Unidos.Momento de la captura del expresidente Juan Orlando Hernández. Foto:Gustavo Amador/ EFELa acusación reveló que, entre 2004 y 2022 —periodo en el que Hernández fue dos veces presidente—, participó en una red de corrupción a través de la cual recibió millones de dólares a cambio de usar la Fuerza Pública hondureña para apoyar la empresa criminal de poderosos carteles centroamericanos y “coronar” las panelas blancas en el mercado estadounidenseEse dinero, detalla el dosier, fue invertido para financiar sus campañas políticas, “cometer fraude electoral” y reelegirse, en un país que solo es superado por Haití en el ranking de las naciones más pobres de América Latina y que desde hace años está sumido en una crisis de violencia.”Juan Orlando Hernández, el reciente expresidente de Honduras, supuestamente se asoció con algunos de los narcotraficantes más prolíficos del mundo para construir un imperio corrupto y brutalmente violento basado en el tráfico ilegal de toneladas de cocaína a los Estados Unidos”, señaló en abril del 2022 el fiscal federal Damian Williams. En el organigrama criminal de la red de narcotráfico que lideró clandestinamente durante dos décadas aparece Juan Antonio Hernández, hermano del exmandatario hondureño y exmiembro del Congreso Nacional, alias ‘Tony’. Estados Unidos lo identificó como la ficha que suministraba información militar confidencial a los narcos y quien daba las órdenes a la Policía para que protegiera los cargamentos cuando hacían escala en el país.La cocaína —al igual que la que financió al régimen chavista a través de la red clientelista y corrupta conocida como el ‘Cartel de los Soles’— provenía de Colombia, productor de la materia prima del 67 % de este mercado ilegal a nivel mundial.“Organizaciones narcotraficantes luego transportaron la cocaína hacia el oeste de Honduras, hasta su frontera con Guatemala y, finalmente, al norte hacia los Estados Unidos. Durante 20 años, los miembros de esta conspiración movieron más de 500.000 kilogramos de alcaloide por esta ruta”, señaló Estados Unidos.Las agencias de inteligencia establecieron que, primero como congresista y luego como presidente de Honduras, Hernández se asoció con Joaquín ‘el Chapo’ Guzmán. En 2013, mientras hacía campaña, aceptó cerca de un millón de dólares en ganancias del narcotráfico y, a cambio, le prometió al capo mexicano seguir protegiendo las operaciones del Cartel de Sinaloa en territorio hondureño.Entre 2013 y 2014, señala el expediente, también se asoció con el traficante hondureño Geovanny Fuentes Ramírez, de quien también recibió un jugoso soborno para “meter la droga en las narices de los gringos”.”Además de Guzmán Loera y Fuentes Ramírez, otros narcotraficantes prolíficos en Honduras y Guatemala pagaron a Hernández sobornos provenientes de las ganancias de las drogas para apoyar su carrera política a cambio de la protección y la colaboración de Hernández en su narcotráfico. Hernández usó estos sobornos estimulados por la cocaína para asegurar su continuo ascenso en la política hondureña, incluida su elección como Presidente en 2013 y 2017″, detalla un documento del Departamento de Estado de EE. UU.Pancarta pide “3 cadenas perpetuas para el expresidente hondureño” frente al tribunal de Manhattan. Foto:EFEY agrega: “En relación con las elecciones de 2013 y 2017, Hernández ordenó a los miembros de esta conspiración que sobornaran a políticos y funcionarios electorales con ganancias de las drogas para garantizar que Hernández ganara la presidencia”.Los hermanos Hernández fueron imputados y juzgados en la Corte del Distrito Sur de Nueva York por su papel en la conspiración. El hermano del expresidente fue condenado el 18 de octubre de 2019, tras un juicio en el que se presentaron como prueba libros de contabilidad pertenecientes a un exnarco hondureño y cómplice, mencionado en la acusación como “CC-2”.Por su parte, el exmandatario fue capturado por las autoridades hondureñas, a petición de Estados Unidos, el 15 de febrero de 2022. Fue extraditado y, en junio de 2024, condenado a 45 años de cárcel por el entramado criminal en el que participó.Sin embargo, en noviembre de 2025, en un giro extraño dentro de la “inclemencia del gobierno de Estados Unidos en la lucha contra las drogas”, el expresidente fue indultado y salió de la prisión en la que pagaba la pena, según consta en los registros de presos federales.En una entrevista concedida a EVTV de Miami, Jesús Romero, exsubdirector de Inteligencia de las Fuerzas Navales del Comando Sur, aseguró que detrás del indulto concedido al expresidente hondureño habría un pacto para entregar información sobre los movimientos del ‘Cartel de los Soles’ y su megaoperación de narcotráfico en varios países de América Latina. Una vez arranque el juicio contra Maduro se sabrá si este testimonio hará parte del acervo probatorio que la Fiscalía presentará para buscar su condena.Maduro se declara inocente en Nueva York Foto:Sara Valentina Quevedo DelgadoRedacción Justicia

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