Álvaro Arbeloa Coca inició su vida como entrenador en 2020 en Valdebebas y en menos de seis años se sentará en el banquillo del Real Madrid. Él es el elegido para sustituir a Xabi Alonso, destituido este lunes después de perder la final de la Supercopa de España contra el Barcelona. Hombre de club y muy promocionado en los últimos tiempos desde la entidad, el ex lateral derecho asciende al primer equipo desde el Castilla, filial que llevaba desde el pasado verano. Su primer compromiso será este miércoles en Albacete (21.00, La1), en la eliminatoria a partido único de octavos de final de la Copa del Rey. El sábado (14.00, Movistar), el día que cumple 43 años, le esperaría en el Bernabéu el Levante. En el comunicado en el que anunció su nombramiento, la entidad no concretó hasta cuándo firma. Desde que hace un mes Xabi empezara a deambular en el precipicio, el nombre de Arbeloa era el máximo candidato a ocupar la banda blanca en caso de despido del tolosarra. Su carrera en los banquillos es corta (cinco temporadas y media) y siempre bajo el paraguas de la ciudad deportiva del Madrid. Nunca ha dirigido a un conjunto sénior o profesional, ni ha ejercido fuera de Valdebebas. Allí arrancó con el Infantil A en la temporada 2020-21, siguió con el Cadete A en la 20-21 y avanzó en el Juvenil A entre 2022 y 2025. En ese tercer escalón de la cantera permaneció tres campañas, a la espera de que quedara libre el banquillo del Castilla que pertenecía a Raúl González Blanco. El siete blanco, después de seis cursos en el filial, decidió el pasado verano echarse a un lado y abandonar La Fábrica, resignado ante la ausencia de una oportunidad en el primer equipo. Su lugar lo recogió Arbeloa. Más de una voz cercana a la dirección del club lamentó entonces que Raúl no hubiera dado antes ese paso atrás para abrir hueco al exdefensa, al que ahora le llega el gran ascenso que no tuvo Raúl. Al Castilla lo deja en cuarta posición del Grupo I de Primera Federación. Después de un mal arranque (cuatro derrotas), el equipo fue escalando en la tabla y, al término de la primera vuelta, se encuentra en zona de playoffs, pese a perder el pasado sábado contra el Arenas (4-1). Con Arbeloa, el Madrid vuelve a mirar abajo para tapar el agujero después de una destitución en el banquillo del primer equipo. Así llegaron en noviembre de 2018 Santiago Solari en lugar de Julen Lopetegui, y también en enero de 2016 Zinedine Zidane para relevar a Rafa Benítez. La promoción del ex lateral derecho, cuyo nombre siempre se ha aupado desde dentro, ha sido fulgurante hasta el Bernabéu, ayudado en último término por la caída del proyecto de Xabi Alonso. A los dos, al menos hasta hace poco, les ha unido una larga amistad desde su etapa en el Liverpool, el Madrid y la selección española. En verano alcanzaron a la vez los dos banquillos principales del fútbol blanco y ahora uno sustituye al otro.Estreno sin red en Albacete De los equipos dirigidos por Arbeloa, sobre todo en el Juvenil A y Castilla, se ha destacado su propuesta enérgica y ofensiva. Con ellos ha obtenido un puñado de títulos, pero siempre en las carreteras secundarias de las categorías inferiores y ayudado por la potencia de tiro del Madrid. Ahora recibe una plantilla que lleva varias semanas confesando públicamente de forma habitual a través de varias voces, desde el ya extécnico hasta jugadores, la falta de intensidad en determinados partidos. Esta cuestión, sumada a la cacareada falta de juego en el centro del campo más los problemas con las lesiones, son los retos inmediatos de la etapa que ahora se abre. El salmantino de nacimiento se retiró del fútbol en 2017 tras una campaña en el West Ham, siete en el Madrid, dos en el Liverpool, una en el Dépor y cinco de formación en la cantera merengue. Con España fue campeón del mundo y dos veces de la Eurocopa. Con las botas puestas, se visitó varias camisetas. Como entrenador, llega a la punta de la pirámide sin ninguna experiencia en un equipo de adultos. Este martes, entrenamiento de presentación y el miércoles, estreno sin red en el Carlos Belmonte.

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