
Viene de Leganés y con una ambiciosa apuesta bajo el brazo, ahora con una sonrisa de oreja a oreja porque su nombre figura por primera vez en el cuadro principal de un Grand Slam. Tiene planta, tiene golpes, tiene hambre. Así que, ¿por qué no soñar? Magníficos atributos los de Rafa Jódar, el chico que hace un par de años se destapó como júnior en el US Open —“gracias a mi mentalidad”, decía entonces— y que recientemente redobló su apuesta para zambullirse de pleno en el mundo profesional: valentía o nada. Atrás queda la experiencia universitaria en Estados Unidos, un optimista paso por las finales de la Next Gen (Copa de Maestros de las promesas) y hoy, la fulgurante cabalgada en la fase clasificatoria del Open de Australia.Tres pasos sin fisuras esta semana, un solo set de concesión. Tumbó primero a Li Tu, después a Chris Rodesch y en última instancia, al francés Luca van Aasche: 6-3, 0-6 y 6-1. Su tenis habla por sí mismo, aquí un tenista sin medianías: el doble de tiros ganadores que su rival (31-14), aceptar los riesgos (36 errores frente a 20). Ante todo, felicidad. Va adquiriendo forma este atractivo proyecto de jugador, de molde moderno —19 años, 1,91 de planta, cañón desde el fondo y derecha plana— y decidido a dar el salto. Ya es el 150º del mundo, pero de mantener la progresión, no tardará en filtrarse entre el top-100. El tenis español aguarda con esperanza su eclosión.Más información“Me gusta atacar y ser muy agresivo”, se describía en 2024, después de coronarse en Nueva York y levantar por primera vez la mano: aquí un activo más. Empezó piedra a piedra, forjándose en la escuela universitaria de Virginia y después, a base de más y más determinación. Probado su nivel en el terreno experimental de los challengers —tres títulos el curso pasado y recientemente la final de Canberra— e igualmente en la cita maestra de Yeda, donde una desafortunada carambola le privó del acceso a las semifinales, aspira ahora a abrirse paso en la élite y aprovecha la buena inercia para seguir ganando vuelo y dar otro salto. Cerró 2025 como un tiro y emprende el nuevo año con eficacia e ilusión. Melbourne le recibe.Tan solo le ha hecho falta una fase previa para estrenarse en el cuadro principal y su clasificación marca un preámbulo que también habla de un despegue teóricamente asequible para Carlos Alcaraz. El sorteo efectuado este jueves emparejó al número uno con el local Adam Walton (79º del mundo), al que batió el curso pasado en Queen’s; después, la lógica interpondría en el trazado del murciano a Yannick Hanfmann (segunda ronda) y Corentin Moutet (tercera), y en unos hipotéticos octavos podría encontrarse con el malagueño Alejandro Davidovich, también en época de cambios; más adelante, la jerarquía invita a pensar en los Alexanders, Bublik en los cuartos y Zverev en las semifinales.Maristany, otro estrenoMás allá de los cruces, la fortuna evitó un potencial duelo con Novak Djokovic, aunque de un año aquí, la circunstancia ha cambiado por completo. El físico del serbio, de 38 años y verdugo en la anterior edición, ha sido noticia al tener que detener una sesión de entrenamiento tras 12 minutos; ahora bien, en el ensayo amistoso con Tiafoe, ni rastro de problemas. En cualquier caso, sin él de por medio, todo pinta siempre mejor. Nole se medirá de entrada con el valenciano Pedro Martínez y podría toparse con Jannik Sinner en la penúltima ronda, aunque el último campeón —dos del mundo, independientemente de lo que suceda estas dos semanas— no mira más allá del pulso inicial contra Hugo Gaston. Más adelante, João Fonseca o Ben Shelton serían amenazas para él.Badosa, recientemente en el torneo de Brisbane.DARREN ENGLAND (EFE)En clave masculina, la representación española está completada por Alejandro Davidovich (Filip Misolic), Jaume Munar (Dalibor Svricina), Roberto Bautista (Juncheng Shang), Pablo Carreño (Jakub Mensik) y Carlos Taberner (Lorenzo Sonego). Por su parte, Jódar se batirá con Rei Sakamoto (202º).En el territorio femenino, la catalana Guiomar Maristany (184ª) ha conseguido finalmente hacerse un hueco tras sortear la previa y a sus 26 años también se estrenará en un gran escenario. Acompañará a Jessica Bouzas (rival por determinar), Cristina Bucsa (Elina Svitolina) y Paula Badosa, semifinalista en 2025. Esta última ha reaparecido después de cuatro meses de baja y se enfrentará el primer día a Zarina Diyas (285ª); en la segunda escala asoman Ella Seidel (78ª) o Oksana Selekhmeteva (98ª), pero a partir de ahí no encontraría tregua, puesto que en ese horizonte aparecen nombres poderosos como los de Jessica Pegula (tercera ronda), Madison Keys (octavos), Amanda Anisimova (cuartos) e Iga Swiatek (semifinales).
Open de Australia 2025: Melbourne alumbra otro pelotazo de juventud: Rafa Jódar, una promesa camino a la realidad | Tenis | Deportes
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