La Guardia Civil ha anunciado este domingo que el 12 de noviembre detuvo por segunda vez a un hombre por cometer graves delitos de abusos sexuales y corrupción de menores haciéndose pasar por representante deportivo. La investigación, bautizada como Fake Manager, ha identificado a 61 víctimas, todas ellas menores de edad, que no habían formalizado denuncia antes. En algunos casos, el ahora detenido llegó incluso a mantener relaciones íntimas con algunas víctimas. El cuerpo armado relata que el detenido quedó en libertad en una detención anterior y que incumplió las medidas judiciales impuestas. El periódico local Canarias 7 sostiene que el detenido es K. V. V., de 25 años, un profesional del mundo del fútbol que ha trabajado en las categorías inferiores de la Unión Deportiva Las Palmas. En este club trabajó en el equipo D, formado por jóvenes de entre 14 y 20 años en riesgo de exclusión social o tutelados por medidas judiciales.La operación se inició a raíz del testimonio de una de las víctimas, quien, con apoyo psicológico, reveló los abusos sufridos en diciembre de 2024. A partir de ese momento, y tras la recopilación de los primeros indicios de los hechos en marzo, se pusieron en marcha las actuaciones correspondientes para el esclarecimiento de lo ocurrido. “El éxito de la investigación se sustentó en el análisis minucioso del contenido del teléfono móvil intervenido al detenido y en la obtención de múltiples declaraciones tanto de víctimas como de testigos”, afirman los agentes en una nota emitida este domingo. El método de actuación del presunto autor, identificado entre los menores con un apodo, era “altamente planificado y estructurado”. Operaba en el entorno digital, como suelen hacer los agresores sexuales en internet, empleaba “técnicas de manipulación emocional para obtener material de contenido sexual y propiciar encuentros presenciales” ―práctica conocida como grooming―, que llegaron a materializarse “en varias ocasiones”.El detenido combinaba dos métodos de engaño “especialmente eficaces”, según la información disponible. Por un lado, utilizaba su identidad como supuesto mánager deportivo. Se presentaba para ello como un profesional con contactos. Ofrecía a los menores falsas oportunidades de promoción: pruebas en clubes de alto rendimiento, inclusión en bases de datos profesionales o difusión de sus perfiles en redes especializadas. Estas promesas se convertían en un instrumento de manipulación para generar una deuda de gratitud que derivaba en la obtención de favores de carácter sexual, incluyendo la solicitud de material pornográfico o la concertación de encuentros íntimos.El individuo también se aprovechaba de su aparente posición de autoridad como representante deportivo para ejercer control sobre los menores, quienes obedecían sus instrucciones sin cuestionarlas, incluso cuando estas se alejaban del ámbito estrictamente deportivo. “La peligrosidad del detenido radicaba no solo en su capacidad de engaño y persuasión, sino también en su temerario incumplimiento de la autoridad judicial al continuar con sus actividades mientras se encontraba bajo investigación”.Además, la investigación ha revelado que el detenido empleaba identidades falsas femeninas para ampliar su alcance y reducir las suspicacias de los jóvenes. A través de estos perfiles en redes sociales, introducía paulatinamente conversaciones de contenido sexual, solicitaba imágenes íntimas y enviaba material pornográfico, con el fin de normalizar estas conductas. Las víctimas relataron que mostraba insistencia reiterada en tratar temas sexuales y en requerir fotografías de carácter explícito.Los agentes constataron, a su vez, que el detenido había incumplido las medidas judiciales impuestas tras una primera detención, cuya fecha el cuerpo armado ha rehusado especificar. A pesar de la prohibición de ejercer actividades vinculadas con menores a raíz de este primer arresto, organizó un viaje deportivo en el que participaban varios de ellos. Puestos los hechos en conocimiento de la autoridad judicial, el 12 de noviembre fue nuevamente detenido, decretándose su inmediato ingreso en prisión por quebrantamiento de las medidas cautelares.En el marco de esta nueva actuación, se practicó un registro domiciliario que permitió a los agentes incautar nuevos elementos de interés, actualmente sometidos a análisis.Para la Guardia Civil, esta operación subraya la importancia de “concienciar a las familias y a los menores” sobre los riesgos del grooming: la manipulación intencionada por parte de un adulto para ganarse la confianza de un menor con fines de abuso.
Detenido en Gran Canaria un falso representante deportivo acusado de abusar de 61 menores | Sociedad
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