En la madrugada de este martes, y tras un operativo de seguridad coordinado entre varias agencias, la Policía Nacional materializó la extradición de Andrés Felipe Marín, alias Pipe Tuluá hacia Estados Unidos.El procedimiento estuvo a cargo de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol, con apoyo de autoridades judiciales colombianas y agencias del gobierno estadounidense. La entrega a las autoridades estadounidenses en la dirección de Antinarcóticos de la Policía (Dirán), bajo un esquema de seguridad que incluyó personal especializado, monitoreo aéreo y control permanente de la ruta.Andrés Felipe Marín, alias Pipe Tuluá, extraditado a EE. UU. Foto:Sergio Cárdenas / EL TIEMPO.Durante la operación, el coronel Élver Alfonso Sanabria, director de la Dijín explicó que el proceso respondió a una coordinación sostenida entre ambos países. “La materialización de la extradición de alias Pipe Tuluá deja en evidencia un trabajo sólido y efectivo de cooperación entre Estados Unidos y Colombia”, señaló el oficial quien indicó que la Policía Nacional actuó de manera articulada con la Fiscalía General de la Nación y con agencias como la DEA, hasta la entrega formal del extraditado a los marshals estadounidenses.El dispositivo dispuesto para el traslado incluyó más de 70 funcionarios de distintas capacidades. En el despliegue participaron investigadores de la Dijín, personal de Interpol, pilotos, operadores de drones y equipos de apoyo táctico.El coronel Élver Alfonso Sanabria, director de la Dijín. Foto:Sergio Cárdenas / EL TIEMPO.El vuelo que condujo al extraditado fue programado por el gobierno de Estados Unidos y, según la información oficial, arribó minutos después de concluido el traslado terrestre. Alias Pipe Tuluá deberá comparecer ante una corte del estado de Texas, donde es requerido por delitos relacionados con narcotráfico y concierto para delinquir.Frente a versiones sobre posibles intentos de rescate o fuga, el coronel Sanabria indicó que todas las alertas fueron analizadas. “No hemos escatimado el mínimo esfuerzo para valorar cada una de esas informaciones y, con todas las capacidades de la institución, logramos mitigarlas y contrarrestarlas”, dijo.De hecho, hubo un despliegue con Policía Antiexplosivos en 17 puntos de Bogotá, especialmente en puentes peatonales y vehiculares.  “Cada una de esas valoraciones nos permitió focalizar los esfuerzos para mitigar y contrarrestar”, indicó el coronel. Las autoridades también mantuvieron vigilancia en regiones donde el extraditado tuvo incidencia criminal. En particular, se desplegaron coordinaciones en el departamento del Valle del Cauca.“Hay unas coordinaciones con la comandante del departamento y con las autoridades político-administrativas para prevenir y mitigar cualquier hecho que intente afectar la tranquilidad y la seguridad”, explicó el director la Dijín.Andrés Felipe Marín, alias Pipe Tuluá, extraditado. Foto:Sergio Cárdenas / EL TIEMPO.Alias Pipe Tuluá registra una trayectoria delictiva de más de dos décadas, con acciones concentradas en el norte del Valle. De acuerdo con la Policía, hizo parte de la estructura conocida como La Inmaculada, creada junto a alias Porrón, con actividades centradas en homicidios selectivos, narcotráfico y tráfico local de estupefacientes. Su influencia se mantuvo incluso desde centros carcelarios, lo que llevó a que, desde junio de 2025, la Policía asumiera directamente su custodia y control.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.com

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